WINBIOTOOL
Dispositivo portátil basado en biosensores para mapear el riesgo de infección de uva por Botrytis Cinérea en el viñedo.
El reto
La infección por Botrytis cinerea constituye uno de los problemas más relevantes para el sector vitivinícola por su capacidad de propagación y por el impacto que puede tener sobre la calidad de la uva y del vino. Su presencia puede provocar alteraciones de color, composición y sabor, problemas de clarificación y estabilidad, así como fermentaciones defectuosas. El problema principal es que, cuando la infección se detecta tarde, las posibilidades de actuación se reducen considerablemente y puede verse comprometida tanto la calidad final como el rendimiento de la producción.
Tradicionalmente, la vigilancia en viñedo se basa principalmente en inspecciones visuales, que permiten detectar la enfermedad cuando ya existen signos visibles, mientras que los métodos más precisos requieren análisis de laboratorio mediante técnicas como PCR o ELISA. Estos procedimientos consumen tiempo y dificultan una actuación inmediata. Como consecuencia, se recurre frecuentemente a tratamientos fungicidas preventivos basados en previsiones climáticas, lo que puede generar costes elevados, tratamientos innecesarios y un mayor impacto ambiental sin garantizar una detección anticipada del riesgo real.
Lo que construimos
WBIOTOOL propone una solución integral que combina biosensores electroquímicos, un dispositivo portátil, geolocalización y una plataforma web para detectar de manera rápida y temprana la presencia de Botrytis cinerea directamente en campo y durante el proceso de vinificación. El dispositivo permite realizar mediciones sobre el terreno y asociarlas a su posición mediante GPS, generando información que se envía a la nube y que puede utilizarse para construir mapas de riesgo del viñedo.
La información recogida se integra en una herramienta de mapeo y apoyo a la decisión, capaz de procesar datos actuales e históricos, generar alertas y ayudar a determinar actuaciones como el momento de vendimia, la aplicación de fungicidas, la clasificación de la uva o determinados tratamientos durante la elaboración del vino. De esta forma, el proyecto transforma una detección tradicionalmente reactiva en un modelo de gestión más preventivo, digital y basado en datos, acercando la capacidad de análisis desde el laboratorio hasta el propio viñedo.
El valor aportado al sector es doble: por un lado, mejorar la calidad y rendimiento de la producción mediante una detección precoz y una actuación más rápida; por otro, contribuir a una viticultura más sostenible reduciendo tratamientos preventivos innecesarios y optimizando el uso de fungicidas. La combinación de sensórica, IoT, geolocalización y software de decisión permite además avanzar hacia modelos de viticultura de precisión con mayor trazabilidad y capacidad de respuesta.